Circulación
Calambres en las piernas por la noche: qué suele haber detrás
Te despierta un tirón en el gemelo a las tres de la mañana y te quedas sentada en la cama esperando a que pase. Es de las cosas que más me cuentan y de las que menos se hablan.
Rosina Touriñán4 min de lectura
El calambre nocturno tiene un guion muy repetido. Estás dormida, el músculo se contrae de golpe, duele de verdad, dura de unos segundos a un par de minutos y al día siguiente el gemelo queda dolorido como si hubieras corrido. Casi siempre es el gemelo o la planta del pie, casi siempre es una pierna sola y casi siempre pasa de madrugada.
La gente llega a la consulta pensando que es cosa de la circulación y a veces me da apuro decirles que lo más habitual es que no se sepa la causa. Es así: en la mayoría de los casos no se identifica un motivo concreto, y se llaman calambres idiopáticos, que es la manera elegante de decir que aparecen solos. Son más frecuentes a partir de los cincuenta y durante el embarazo.
Qué hacer mientras está pasando
Estirar el músculo que se ha contraído. Si es el gemelo, tira de la punta del pie hacia ti con la rodilla estirada; si estás de pie, apoya el talón en el suelo y lleva el peso hacia delante. Suena obvio y es lo que mejor funciona, porque el calambre es una contracción que no se suelta y estirar es lo contrario de contraer.
Después, calor suave y masaje flojo. El músculo se queda irritado unas horas y a veces todo el día siguiente, y ahí no hay prisa que valga.
Lo que sí ayuda a que vuelvan menos
Te digo lo que veo en consulta, que no es lo mismo que una receta universal. A la gente que me cuenta esto le funciona bastante bien una rutina aburrida y constante:
- Estirar gemelos y planta del pie un par de minutos antes de acostarte, sin rebotes, aguantando la posición.
- Beber agua a lo largo del día y no solo por la noche, sobre todo en verano y si tomas diuréticos.
- Mover la pierna antes de dormir: diez minutos de caminar tranquilo por casa hacen más que veinte de estiramiento.
- Cuidar el calzado. Un zapato muy plano y muy duro todo el día deja el gemelo trabajando de más.
- Si duermes boca arriba, no dejar la sábana muy tensa sobre los pies, que fuerza la punta hacia abajo toda la noche.
No te compliques buscando el suplemento definitivo. Antes de gastar dinero en magnesio, prueba tres semanas de estirar y beber agua y mira qué pasa.
Lo del magnesio, con honestidad
Me lo preguntan cada semana. Hay quien lo toma y jura que le ha cambiado la vida, y hay revisiones que no encuentran un efecto claro en personas mayores con calambres idiopáticos. No voy a decirte que no sirve para nada, porque no lo sé, ni voy a venderte que es la solución, porque tampoco lo es. Si lo tomas y a ti te va bien, adelante. Si llevas seis meses tomándolo sin notar nada, quizá el problema iba por otro sitio.
Cuándo esto deja de ser cosa mía
Hay causas médicas que conviene descartar y que no me tocan a mí: alteraciones del tiroides, problemas renales, diabetes, ciertos diuréticos y estatinas. Si los calambres son casi cada noche o te están rompiendo el sueño, pide cita con tu médico de cabecera antes que conmigo. Una analítica y una revisión de tu medicación resuelven más casos de los que resuelvo yo.
Qué hago yo cuando alguien viene con esto
Primero pregunto mucho: cuándo, en qué pierna, desde cuándo, qué medicación tomas, cuánto andas al día. Luego miro cómo tienes el gemelo, el sóleo y la planta del pie, porque muchas veces hay un tejido acortado y tenso que lleva meses así y nadie se lo ha tocado. Trabajo manualmente esa zona, te enseño dos estiramientos que puedas hacer sin excusas y te doy una pauta de caminar.
Cuando el cuadro va acompañado de piernas pesadas y sensación de mala circulación, a veces sumamos sesiones de BEMER, porque es cómodo, no cansa y encaja bien con gente que no está para hacer mucho esfuerzo. No te lo voy a vender como el tratamiento de los calambres, porque no lo es: es una pieza más dentro de un plan que empieza por moverse, estirar y beber agua.
