Fisioterapia
El hombro que no te deja dormir de lado
De día lo llevas. El problema es a las tres de la mañana, cuando te giras sin querer sobre ese lado y te despiertas del tirón.
Rosina Touriñán3 min de lectura
El dolor de hombro nocturno es uno de los motivos de consulta que más desespera, y no por la intensidad sino por lo que arrastra: semanas durmiendo mal. Y ya sabemos lo que pasa cuando el sueño se rompe: el umbral del dolor baja y todo se hace más cuesta arriba.
Por qué de noche es peor
De día el brazo cuelga y la articulación tiene espacio. Al tumbarte, sobre todo de lado sobre el hombro afectado, comprimes las estructuras que están entre la cabeza del húmero y el acromion. También influye que de noche no hay distracción: sin nada que te ocupe, el dolor ocupa todo el sitio.
Cómo colocarte para dormir
- Boca arriba, con un cojín pequeño debajo del brazo dolorido para que no caiga hacia atrás.
- De lado sobre el hombro sano, abrazando un cojín grande que sostenga el brazo de arriba a la altura del pecho. Es la postura que más gente me dice que le salva la noche.
- Evita dormir con el brazo por encima de la cabeza, que es la posición que más comprime.
- Si te giras sin querer, un cojín largo detrás de la espalda hace de tope.
Colocar bien el brazo por la noche no cura el hombro, pero rompe el círculo de dormir mal, y eso cambia el resto.
Qué conviene dejar de hacer
Dos cosas, y las dos se hacen con buena intención. La primera, dejar el brazo completamente quieto: el hombro se agarrota rápido y un hombro agarrotado duele más y se recupera peor. Aunque duela, hay que moverlo dentro de lo tolerable, aunque sea con movimientos pequeños.
La segunda, los estiramientos forzados de internet. Muchos de los ejercicios que circulan para el hombro comprimen justo lo que está irritado. Si un ejercicio te deja peor durante horas, no es el tuyo.
Qué suele haber detrás
En la mayoría de los casos, algún tendón del manguito de los rotadores irritado o degenerado, que es lo más común a partir de cierta edad. A veces una bursa inflamada. Y a veces un hombro que va perdiendo movilidad de forma progresiva, lo que la gente conoce como hombro congelado, que tiene su propio curso y su propio tiempo.
La diferencia entre unos y otros no se ve desde fuera, se explora. Por eso no te voy a decir desde aquí qué tienes.
Qué hacemos en consulta
Exploro para ver qué mueve y qué no, y sobre todo si la limitación es por dolor o porque la articulación ya no llega. Esa distinción cambia el plan entero. Después, trabajo manual para ganar margen, y ejercicio progresivo, que es lo que de verdad recupera un hombro. No hay atajo ahí.
Y te aviso de una cosa: el hombro es lento. No es un cuello, que a veces se resuelve en dos sesiones. Aquí hablamos de semanas y de hacer los deberes en casa.
