Fisioterapia
Dolor lumbar: qué hacer los primeros días
Te has agachado a coger algo del suelo y ya no te puedes enderezar. Lo que hagas estos tres días influye más de lo que parece en lo que venga después.
Rosina Touriñán3 min de lectura
El dolor lumbar agudo es de lo más común que existe. La mayoría de las veces no hay una lesión grave detrás, aunque en el momento lo parezca: el susto y la intensidad del dolor no se corresponden con la gravedad, y eso confunde muchísimo.
La buena noticia es que la mayoría mejora sola en unas semanas. La mala es que lo que se hace los primeros días puede alargarlo bastante.
Lo primero: la cama, no
Durante años se mandaba reposo. Hoy la recomendación es la contraria: seguir en movimiento dentro de lo que el dolor permita, y volver a la actividad normal lo antes posible. El reposo prolongado en cama no acelera nada y desacondiciona.
Eso no significa aguantar el tipo y seguir con tu vida como si nada. Significa moverte poco pero a menudo: levantarte, caminar por casa unos minutos cada hora, cambiar de postura. Si hay una fase muy aguda en la que no puedes ni eso, como mucho un día tumbado, no una semana.
Qué ayuda estos primeros días
- Caminar. Poco rato y varias veces, mejor que una caminata larga.
- Calor local, que suele sentar mejor que el frío en un lumbago sin golpe de por medio. Si a ti te alivia más el frío, hazle caso a tu cuerpo.
- Cambiar de postura a menudo. Ni de pie ni sentado mucho rato seguido.
- Dormir como estés cómodo. De lado con un cojín entre las rodillas suele ir bien, pero no hay una postura obligatoria.
- Si tomas algo para el dolor, consúltalo con tu médico o tu farmacéutico, sobre todo si ya tomas otra medicación.
El objetivo de los primeros días no es curarte. Es moverte lo suficiente para que el cuerpo no se acostumbre a estar quieto.
Qué suele empeorarlo
Quedarse en el sofá tres días. Hacer estiramientos forzados buscando que «suene». Que alguien sin formación te manipule la espalda. Y sobre todo el miedo: convencerte de que tienes algo roto y dejar de moverte, que es lo que convierte un lumbago de dos semanas en un problema de seis meses.
Cuándo no esperes y ve al médico
Y cuándo venir a verme
Si a los pocos días no arranca la mejoría, si te has quedado bloqueado y no consigues moverte con normalidad, o si es la tercera vez este año. Esa tercera vez es la más importante, porque ahí ya no hablamos de un episodio: hablamos de algo que se repite y que tiene una causa que nadie ha mirado.
En consulta lo que hago es exploración, trabajo manual para que puedas moverte con menos dolor, y después ejercicio. El ejercicio no es el postre: es el tratamiento. Lo otro es lo que te permite llegar a poder hacerlo.
